Octubre, poesía y miedo – Parte 2

de Stefano Carbone



Chthlhu


Cthulhu fhtang!

Señor del sueño sin sueños,

caos eterno,

te invoco desde el abismo,

llena mi ser entero,

de tu oscura majestad.


Demonio


El calor de las tinieblas,

vil adicción:

vuelca el respecto en manía,

el amor en violencia,

y los hombres en mí,

ángel caído

en abismos de vicio.


Bruja


Me llaman bruja,

dueña de antigua sabiduría,

ignorando el verdadero origen

de mi poder:

denegar un mundo,

que me quiere esclava.


Yeti


Me llaman “Mito”

porque no aguantan

que alguien sea capaz

de tanta soledad.


Minotauro


El laberinto está en tu mente,

y ahí voy dando vueltas,

esperando, lacónico,

el día que me liberes.

Que si todavía

no lo entendiste,

tu y yo somos lo mismo.

Acepta la verdad,

hay monstruos escondidos

en cada esquina de esta humanidad.


Hipogrifo


Oh mortal,

que indagas el arcano

recuerda mi esencia:

soy el imposible,

la unión de enemigos

soy eterna alegoría,

la luz detrás del olvido.


Arpía


Mi nido es averno

tu pena mi condumio.

¡Huye, mortal!

Que aquí ni la esperanza

tiene el valor

de echar raíces.


Sirena


No te atormentes,

mortal,

no hay bien en la tierra

capaz de colmar

la libertad que donan

el canto y el mar.


Kanima


El alma se parte

entre la luna y mi amo

confundiendo, a veces,

el uno con la otra,

perdiéndome

detrás el deseo ajeno.


Centauro


Mi humanidad partida

empuja mi ser hacia el viento.

Un sendero que me lleva

donde tus pasos no pueden.


Esqueleto


Llego desde la muerte,

y ahí volveré,

pero hazme gozar

de este sol otro instante,

el viaje es largo,

y quiero quitarme esta sed

de sabores olvidados:

la vida,

que tanto hemos anhelado.


Cíclope


Hijo del mar,

de tribal ancestro

devorando el invasor

sin miedo al juicio.

Los dioses son aliados,

por paterna intercesión.

No tengo miedo al trueno,

solo admiro su resplandor.


Pegaso


Nací por la sangre de la gorgona,

feroz de libertad,

un héroe fue mi jinete

y yo su aliado

en buena y mala suerte.

Que mi ala fuerte

no tiembla en tempestad.


Kitsune


Merodeo campos y aldeas,

protegiendo el equilibrio.

Sabiduría de zorra antigua,

incapaz de callar

el llanto de la tierra.


Duende


Administrar la suerte

es tarea ingrata

en un mundo

incapaz de divisar

el tesoro más grande:

el amor compartido

por quien te acompaña

en las tormentas.

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional.

Publicado por Stefano Carbone

Periodista, escritor y poeta. Viviendo en Madrid

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